El hub de La Aldehuela realiza talleres de realidad virtual para su aplicación en los servicios sociales
Las gafas de realidad virtual permiten que una persona mayor regrese a su pueblo sin salir de casa, realice ejercicio con una actividad placentera o que un niño con miedo a las agujas se deje poner una inyección como si nada.
Utilizar la realidad virtual para que las personas mayores o con patologías, puedan llevar adelante de forma amena el trabajo con el psicólogo o el terapeuta, metiéndose en una realidad paralela, placentera, sin necesidad de salir de casa. Es uno de los conceptos que desarrollan los talleres de realidad virtual desarrollados en el Hub de Innovación Tecnológico de La Aldehuela dentro de la idea de “El futuro de los cuidados” que financia la Consejería de Familia de la Junta de Castilla y León.
“A un residente que está en una silla de ruedas, tenemos la capacidad de llevarle a pasear por su pueblo sin salir del centro: mire donde mire va a estar en su pueblo, algo que era inviable si no lo hacíamos de esta manera”, pone como ejemplo el monitor, David Carro, responsable del desarrollo de negocio en una firma del sector sobre las posibilidades de la realidad virtual
Otro ejemplo está en el trabajo de rehabilitación. “Una cosa es levantar 20 veces el brazo, un ejercicio pesado y cansino y otra que la persona esté regando un huerto. El ejercicio sigue siendo el mismo, sigue siendo el de mover la mano 20 veces o incluso más, pero la percepción del usuario radicalmente cambia”. Se trata de que la realidad virtual ayude a las personas y los profesionales a mejorar su vida.
Sergio Martín, responsable de comuniación del Cluster Sivi (Soluciones innovadoras para la vida independiente) cuenta que en el centro de La Aldehuela se desarrollaron este miércoles dos talleres de realidad virtual, uno “el enfocado a profesionales de atención sociosanitaria y este segundo taller está orientado un poco a población general para ver cómo se pueden beneficiar ellos de este entorno de realidad virtual,la realidad inmersiva un poco más para bienestar personal”.
Un aliado
En este segundo taller “tenemos personas mayores o personas de autismo para que puedan ver cómo el uso de esta realidad virtual puede ser beneficiosa para ellos. Básicamente la realidad virtual es un aliado para mejorar el bienestar de las personas, siempre acompañados de un profesional, o sea, no va a suplir al profesional, sino que se va a encargar de la mano del profesional de mejorar su bienestar”.
David Carro, responsable de desarrollo de negocios, del área de VR Pharma, para el entorno hospitalario asegura que la realidad virtual “está claro que al usuario final le ayuda mucho. Tenemos contenidos inmersivos que lo que provocamos es, tanto a nivel emocional como a nivel de estimulación cognitiva, para trabajar en diferentes áreas”
“El cerebro conecta con lo que está viendo y lo que está escuchando y sale del entorno en el que realmente está. Puedes “meter” a la persona sin moverse del sitio en otro entorno, sobre todo si está en entornos críticos, por ejemplo, una UCI o un hospital”.
“Trabajamos también con contenidos para aliviar el estrés, para aliviar el miedo, por ejemplo, a una precirugía y contenidos muy específicos, por ejemplo, para los niños, para los pinchazos, para las menopunciones, ¿no? Hay contenido que lo que hace es empoderar al niño cuando le van a pinchar, entonces la percepción del niño cambia radicalmente. Realizamos un estudio hace unos años en Cataluña con 300 niños, 150 de grupo control y 150 utilizando la realidad virtual. A los primeros había niños que tiene que haber tres o cuatro profesionales sujetándole para poder pincharle y, curiosamente, el niño que usaba la realidad virtual recibía la inyección tranquilo, sentado, sin problema”.
Fuente: La Opinión de Zamora







