La detección precoz apoyada en datos digitales y herramientas inmersivas al servicio de la salud es el fin que persiguen los últimos desarrollos presentados en el Hub Tecnológico La Aldehuela. Soluciones versátiles en las que el profesional sanitario se alía con la realidad virtual para poder llevar a cabo un seguimiento más preciso y personalizado del paciente.
Detectar antes para tratar mejor. Ese fue el mensaje principal que guió el último taller dirigido a profesionales en el Hub de Innovación Tecnológico La Aldehuela de Zamora. Jornada que se centró en el entorno rehabilitador y los cuidados dando a conocer experiencias y casos de usos de proyectos y soluciones que echan mano de la realidad virtual para actuar con mayor eficacia ante distintas patologías, e incluso, prevenir problemas mayores.
Uno de los proyectos presentados fue Trevol, Tecnología de Realidad Virtual Mixta para la Evaluación Volumétrica del Braco en Mujeres con Cáncer de Mama. Iniciativa colaborativa, financiada por la Junta de Castilla y León a través de los fondos Feder de la UE, en la que participan Fénix Fisioterapia, Impúlsame y la Universidad Europea Miguel de Cervantes, bajo la coordinación de Cluster SIVI. El proyecto aborda uno de los efectos secundarios más frecuentes tras el tratamiento del cáncer de mama: el linfedema, una inflamación del brazo que puede volverse crónica si no se detecta a tiempo. Mediante un escáner 3D basado en realidad virtual, se mide el volumen del brazo y se compara con el método tradicional de cinta métrica, lo que permite automatizar datos y facilitar el seguimiento evolutivo.
“Si lo pillamos en esas fases iniciales, revertirlo y controlarlo es muy sencillo. ¿Qué es lo que suele pasar? Que cuando se ve, es cuando ya el brazo está muy inflamado y abordarlo en esa fase más tardía es mucho más complejo”, explicó Andrea Caminero, gerente de Fénix Fisioterapia.
Primera toma de contacto con una nueva herramienta que se suma a otras presentadas en el laboratorio de innovación zamorano con el fin de darlas a conocer a otros profesionales. Entre ellas, Kuracy, la plataforma de neurorrehabilitación física y cognitiva con inteligencia artificial que ya tiene informes automatizados de cara al progreso del paciente y a la pauta futura de cómo tiene que mejorar.
“No es tanto realidad virtual, no estamos vendiendo eso, estamos vendiendo recuperación. La realidad virtual y las gafas es solamente el medio, no es el motivo, por eso, no es realidad virtual de entretenimiento, es realidad virtual de intensificación del ejercicio físico para tener datos de rehabilitación”, detalló Noelia Fuentes, CEO de la empresa Impúlsame.
Información útil para anticiparse como la que promueven desde Alsis IOT. “Lo que hemos hecho ha sido incluir en la realidad virtual movimiento para que ese movimiento lo podamos convertir en información que les sirva a los profesionales, como por ejemplo, todos los movimientos cefálicos, los movimientos de las manos, a qué velocidad anda, qué pie es el que está usando, a qué altura está, si se agacha, incluso si salta”, comentó Fernando González, director ejecutivo de la compañía.
Bayber Health es otra de las aplicaciones que integran diferentes entornos de realidad virtual “amigables” para mantener la participación activa del paciente, mientras se recogen datos de utilidad para el proceso de rehabilitación. Tecnología dirigida a “pacientes neurológicos que hayan sufrido un ictus, un traumatismo craneoencefálico, una lesión medular, esclerosis múltiple, pacientes de Parkinson o Alzhéimer”, indicaron los responsables el proyecto, Javier Ferrer y Pablo Medrano.
Fuente: La Opinión de Zamora.
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